[desarrollando los subpuntos] [continuación]


3. Obtener un subpunto aplicando un interrogativo (cómo, qué, por qué) al punto principal.

Si un subpunto expresa la idea de "POR QUÉ" de un punto principal, esto quiere decir que explica ese punto principal, o dice por qué es bíblicamente cierto. Si el subpunto expresa el "QUÉ" o el "CÓMO" del punto principal, lo que hace es dirigir la verdad de este punto hacia aspectos de la vida diaria del oyente.

Por ejemplo, tomemos este punto principal: I. La oración siempre recibe una respuesta (Mateo 7:7, 8). Obtengamos un subpunto agregándole "cómo". Ahora, la pregunta a responder es: ¿CÓMO recibe una respuesta la oración? En el subpunto se pueden mencionar tres formas:
  1. por medio de un versículo de las escrituras;
  2. por medio del "testimonio interno" de El Espíritu Santo;
  3. por medio de otra persona;
  4. por medio de las circunstancias, y
  5. por medio de una actuación directa del poder de Dios.
Apliquemos ahora el interrogativo "QUÉ" a este mismo punto: I. La oración siempre recibe una respuesta (Mateo 7:7, 8). Ahora, la pregunta a responder es: ¿QUÉ respuesta recibe la oración? Esas respuestas son:
  1. Sí;
  2. No (Hay quienes piensan que Dios no responde, cuando contesta negativamente), y
  3. Espera.
Sí, no y espera: he aquí las respuestas que tienen que ver con la vida diaria de la persona. Usted debe comentar sobre estas respuestas en el sermón.

Finalmente apliquemos el interrogativo "POR QUÉ" al mismo punto: I. La oración siempre recibe una respuesta (Mateo 7:7, 8). Ahora, la pregunta a responder es: "POR QUÉ la oración siempre recibe una respuesta". El subpunto se relaciona con las verdades bíblicas. Dios siempre contesta la oración porque ha prometido contestarla (Jeremías 33:3; Salmo 65:2), y Él es siempre fiel (deuteronomio 32;4; 1 Tesalonicenses 5:24; 2 Timoteo 2:13). Hay una cosa que Dios no puede hacer: ¡No puede fallar! La oración siempre recibe respuesta.

Un resumen hasta el momento de estas tres maneras de obtener los subpuntos:

1. Explicar una palabra o frase clave del punto principal.
2. Hacer una exposición detallada de los versículos que acompañan al punto principal.
3. aplicar un interrogativo (cómo, qué, por qué) a la formulación de su punto principal.

Hasta aquí esta entrega, nos vemos en la próxima. Dios les bendiga y prospere. Feliz navidad para todos.

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