[la introducción]


Qué buena introducción sería esta. Cuanto me gustaría darles la bienvenida a este nuevo año con algo así como la foto, pero, sólo les puedo desear un feliz y próspero año 2009, y que la paz de Dios esté en sus corazones por siempre.

Cómo le da la bienvenida a sus oyentes, cómo los introduce al tema que predicará y es capaz de llamar su atención de tal manera que están espectantes y ansiosos de escuchar el mensaje que Dios le ha encomendado brindarles.

Imagínese, la oración inicial ha pasado, los cantos de alabanza fueron majestuosos y motivadores, la adoración ha llevado al clímax espiritual a la congregación, y en este momento es introducido el predicador del momento: "Usted". Ahora si, comienza el sermón... ¿cómo comenzamos? Excelente, si no lo sabe, es el momento de averiguarlo.

El propósito de la introducción, desde que empezamos a predicar es que los oyentes se identifiquen con el sermón. La manera de involucrarlos es interesándolos con el título del sermón, pues establece la dirección que tomará el pensamiento a lo largo del texto bíblico. Si logramos que los pensamientos de los oyentes se muevan en esa dirección, su interés acompañará a sus pensamientos. Cuando hacemos una buena introducción, el oyente pensará: "Esto me interesa; quiero seguir escuchando este sermón." cuando una persona toma interés, escucha mucho más.

La introducción debe dedicarse a lograr que las personas se interesen en el sermón desde su principio. No empiece con detalles técnicos sobre el pasaje, como los antecedentes históricos o geográficos. Si lo hace, notará que disminuye el interés de sus oyentes. Los sermones no deben empezar como si fueran conferencias.

Otra cosa a evitar. Por ejemplo, algunos sermones empiezan con un relato interesante, pero ese relato no tienen nada que ver con el título del sermón. Si el título va por un lado y el relato por otro, esto desvía del título a los oyentes. Por interesante que sea, ese relato va a desorientarlos. Cuando es posible planificar una introducción interesante que le sea útil al sermón, hágalo, le mostraré cómo.

Hay varias maneras de formular una introducción. Pero, ante todo, ¿cómo puede saber si va a cumplir con su objetivo? Revisemos a continuación los propósitos que debe de cumplir la introducción:
  1. Tiene que captar el interés de los oyentes en el título del sermón.
  2. Debe anunciar la propuesta del sermón.
Debe lograr lo anterior en un tiempo entre cuatro a cinco minutos. Por regla general, la introducción debe de contener entre el 10 y 15% del tiempo del sermón. A continuación veremos los pasos para formular una introducción, no sin antes contestar una interrogante que podría estar en sus mentes: ¿por qué hacer la introducción al final? Excelente pregunta, la misma que me formulé al iniciar mis pasos en la predicación. Se hace al final porque es hasta este momento cuando contamos con todos los elementos necesarios para elaborarla. Ya tenemos los puntos principales, ya tenemos el desarrollo con los subpuntos, y sabemos exactamente de qué vamos a hablar. ¿Habrá un mejor momento para la introducción en los pasos para desarrollar nuestro bosquejo?

Se proponen por lo menos cuatro pasos para desarrollar una introducción que cumpla los propósitos antes mencionados:
  1. La oración guía. La primera oración, semejante al "titular" en un periódico o una revista.
  2. Un ejemplo de la vida diaria relacionado con la idea de la oración guía. Otro ejemplo de la vida diaria relacionado con la idea de la oración guía.
  3. La explicación del sermón. Guía el interés de las personas desde los ejemplos de la vida diaria hasta el aspecto bíblico del sermón.
  4. La propuesta del sermón (algunos lo llaman proposición). Presentamos a los oyentes la idea central del sermón.
En la próxima entrega desglosaré cada uno de los numerales anteriores, hasta la próxima, Dios les bendiga y guarde en este nuevo año, y espero estar con ustedes por muchos años.

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